martes, 26 de febrero de 2013

Hoy me topé con esta.

Now and then I think of when we were together
Like when you said you felt so happy you could die
Told myself that you were right for me
But felt so lonely in your company
But that was love and it's an ache I still remember
You can get addicted to a certain kind of sadness
Like resignation to the end
Always the end
So when we found that we could not make sense
Well you said that we would still be friends
But I'll admit that I was glad that it was over
But you didn't have to cut me off
Make out like it never happened
And that we were nothing
And I don't even need your love
But you treat me like a stranger
And that feels so rough
You didn't have to stoop so low
Have your friends collect your records
And then change your number
I guess that I don't need that though
Now you're just somebody that I used to know
Now you're just somebody that I used to know
Now you're just somebody that I used to know
Now and then I think of all the times you screwed me over
But had me believing it was always something that I'd done
And I don't wanna live that way
Reading into every word you say
You said that you could let it go
And I wouldn't catch you hung up on somebody that you used to know...
But you didn't have to cut me off
Make out like it never happened
And that we were nothing
And I don't even need your love
But you treat me like a stranger
And that feels so rough
You didn't have to stoop so low
Have your friends collect your records
And then change your number
I guess that I don't need that though
Now you're just somebody that I used to know
Somebody...
I used to know
That I used to know
Somebody...
Now you're just somebody that I used to know

No se que me llevó a escribir lo que acontece, pero en fin, alla voy …

Muchas veces afirmo que no quiero crecer, que mi edad ideal fue y serán los 12… Aquellos años que viví en el sur la rutina absorbía mi vida, pero puta que era feliz. Todos los días me levantaba con lluvia, iba al colegio, rabiaba por los choferes que no me paraban ni aunque hubiese lluvia torrencial y esperaba…. esperaba por los viernes en la tarde para ir a juntarme con la juventud de  mi iglesia, por los sábados para alguna actividad en la iglesia también  y, como no? por los domingos. Vivía para mi iglesia y también mi mama. Es verdad que nunca fui pica’ a canuta ni  fanática religiosa, simplemente era mormona, asi como lo era mi mama, mi abuela y hasta mi bisabuela. ¿Tradición familiar o motivación propia? Nunca me vi en la necesidad de cuestionarme mi posición con respecto a eso hasta aquellos 12 que tanto recuerdo. Por una parte fui la Javi ejemplar, la niña buena ondi que le gustaba llegar temprano los viernes y tocar el piano con Carlitos Maldonado (en realidad llegaba, me sentaba a escucharlo y eso para mí era la cumbia). Todos por ahí nos tiraban la talla, de que éramos linda pareja y que quien sabe, en unos 10 ó 20  años más podríamos hasta escuchar las campanitas de boda o ver pajaritos de colores. (ironias de la vida). Cuando me pongo a recordar eso solo sonrío, quizá el cabro me gustó en su momento, no lo sé..  aún recuerdo cuando me tocó esa canción en piano de Sonata Arctica y se declaró, el con 15 y yo con 12.. fue mi primera experiencia romántica y eso que nunca pasamos mas allá del saludo en la cara que inocentes fuimos :’). Nunca le comenté que en verdad, mis pensamientos y mi corazón estaban lejos de parecerse al suyo.  

Aún recuerdo mi primer día en la escuela España de Puerto Montt, era la santiaguina y la única nueva en el curso, por lo que mis posibilidades de ser el bicho raro eran bastante mayores. Era también mi primera incursión en un colegio de niñas, por lo que iba bastante cohibida también. Los primeros recuerdos que tengo de la Cata es una conversación que le escuché con nosequien donde hablaba de My Chemical Romance… De ahí y con el paso de los días, nos juntamos un recreo y ninguna decía muchas cosas. Cuando me preguntó que música escuchaba le dije que me gustaba My Chemical  cuando la verdad era  que conocía a lo más dos canciones que salían en el MTV, pero en fin… Así partió todo.  Con un poco mas de bla blah nos dimos cuenta que coincidíamos en algo bastante raro para niñas como ella, o como yo                                                                  
 -“no puedo creerlo, ves South of Nowhere?!”, me dijo… ambas veíamos esa serie y ahí como que algo hizo click entre las dos.
Esa serie gringa fue mi primer acercamiento a un mundo que para mi era totalmente ajeno, el colorido mundo del tortilleo del que ahora soy parte. Sus protagonistas eran dos escolares que se gustaban y tenían una relación, y entre sus historias y temáticas cebolleras comencé a identificarme. Siempre supe que era distinta a mis demás compañeras pese a encajar perfectamente donde sea que vaya (la sociabilidad siempre ha sido una de mis virtudes, o defectos, como quieran verlo. Con South of Nowhere todo calzó: Me sentía como Spencer y me gustaba la Cata, aunque nunca se lo dije y quizá solo lo infirió. Cuento corto, con ella tuve mi primer acercamiento Homosersual y pese a que no nos dimos más que unos inocentes “piquitos” a fin del año, fue la primera mina que me hizo detenerme y pensar que algo “raro” pasaba conmigo.

La expectativa de un año más con ella se derrumbó de un día para otro: “volvemos a Santiago”, dijo mi vieja y ahí quedó…ni siquiera nos pudimos despedir del todo.
Mis 13 en mi Santiago natal fueron un modelo de lo que mi madre espera de mí: REPRESION, REPRESION, REPRESION…
Sabía que me gustaban las minas pero no hice nada al respecto, fui una buena “Hija del pulento” y con eso, comenzó mi primera incursión en el mundo de lo “Permitido”… sus besitos locos con el compañero de clases y era. Por lo menos podía afirmar que conocía ambos lados (de lo que mis inocentes 13 permitían, claro) y aunque constantemente me lo tratara de negar, no tenía dudas de que mis te quiero querían ser dirigidos a un ELLA.

Llegaron los 14, primero medio, colegio nuevo y me dije a mi misma “vida nueva”. Me quise convencer de que mis tortilleos de alumna de básica eran solo eso y que ahí quedarían. Grosso error XD. Me acuerdo y me da bastante risa mi primer día de clases en 1ro, yo venía de vuelta en el metro con una compañera que era terrible de hueona  (con amor Camila Soto, si es que algún día llegas a leer esto, aunque lo dudo..), la cosa es que se puso nerviosa al despedirse y me corrió la cara, terminando las dos en un fugaz encuentro labial…me quería morirsh! gfhjdksl primer dia de clases y ya andaba en “malos pasos” gfhdjsk AY DE MI XD (comentario fail de esto)
Cuento corto, ese año fui un 7, un ejemplo de mina del liceo 7 y me dedique gran parte del año a estudiar y fingir heterosensualidá frente a mi curso, por si en una de esas terminaba por convencerme a mi misma, quien sabe… Me salió re bien el papel de super hetero, participaba en los “carteos” con el Lastarria, salía con mis amigotes del nacional que al fin y al cabo quedaban solo en eso, y hasta administraba el diario mural donde poníamos fotos de minos ricos para deleite de las cálidas almas del primero F.
 Por esos días también comencé a conocer a personas maravillosas con las que terminamos formando el quinteto, aunque  por muy buenas amigas que llegamos a ser, hasta fin de ese año nunca sospecharon que internamente se me quemaba el arroz.

A fin del 2010 y a través de la web llegó la Nati… “La sorpresa inesperada del año” :’) … una chica a la distancia que en mis 14 años fue bonito pero con tan mala cuea’ que mis viejos me pillaron y ahí quedo.
Mis viejos se querían morir, no podían entender el cómo ni el porqué a su niñita se le daba vuelta la tortilla. Se auto convencieron de que las “fuerzas malignas” de la Natalia me habían llevado por el mal camino, haciendo oídos sordos de que lo mío venia de hace hartos años antes (sinó de toda la vida). Tan grande fueron los reproches que por primera vez me empecé a cuestionar enserio. Nunca hasta ese entonces la religión había sido una traba real, a lo mucho me preguntaba algunas cosas pero al fin y al cabo me convencía que mi “problema” pasaría y para mis viejos tambien.
 Pero no señores, junto con la histeria de mis viejos llegaron las entrevistas con las cabezas de mi iglesia: reproches al más puro mormon style que terminaron por cagarme la psiquis un buen tiempo.
Me pagaron psicóloga de reconversión (que amorosos, no?) donde le encontraron cuanta causa sea posible “a mi hueá”.  ­­­­­Con el paso de los meses la misma psicóloga desistió de mí, me declaró caso perdido y ella misma se empezó a cuestionar sus “curiosos métodos” para corregir mi sexualidad. Entre seguir o no seguir con ella me decidí por la primera opción y la psicóloga se transformó en lo que siempre debió ser: se sacó de la mente el tema de la iglesia y comenzó a ejercer una psicología de verdad. Se puso en mi lugar, me entendió y fue hermoso e irónico a la vez. La iglesia me pagaba una psicóloga para cambiar, cuando en verdad la que terminó por cambiar fue ella y contribuyo en parte a mi propia aceptación.
Natalia volvió a dar vueltas por mi vida y mamá volvió a cachar. Junto con eso se me fue la psicóloga y casi se me va el colegio también.
Si la primera vez que me pillaron asumí una actitud sumisa, esa vez fui algo más desafiante. Le dije a mi vieja lo que por meses y hasta años me tenía guardado. Le hablé de mis primeras andanzas, de mis recuerdos de kínder, de mi compañera rubia en del tercero cé que me tenía loca, de la Fran Bonilla en 5to, de la Maca en sexto… De que en verdad quería a la Nati, y la quería conmigo.  Mi vieja no me escuchó, y se hizo la sorda. Se enteró la familia completa, quienes a excepción de mi abuelo también se hicieron los sordos, o quizá, simplemente, no querían oír.
Llego tercero medio y Natalia volvió y se quedó por estos lugares… la tercera es la vencida, me dije, y así fue. Nunca nos pillaron a excepción de mi viejo, que con el tiempo pudo abrir los ojos, aceptarme y darme su apoyo incondicional por sobre todas las cosas. Sin el dudo que haya podido resistir tanto tiempo y tanta mentira… la odio, aunque mi vida se base en una de ellas. 
 Pese a que hoy en día la cuestión con la Nati ya no es, y que veo esa historia de una forma totalmente distinta a como la viví en ese entonces, puedo rescatar que fue bien bonito y aprendí bastante. La incomunicación de ambas terminó por destruirlo y así de rápido como vino se fue.
No me iré en la vola’ detallando mi época posterior a eso. Fueron sus buenos meses de “living la vida loca” que no volvería a repetir pero de la cual tampoco me retracto. Pese a todo mal no lo pasé y aprendí bastante…

Aunque suene medio cliché eso de “después de la lluvia, sale el sol” o “no hay mal que por bien no venga”, debo decir que después de sacarme la chucha 32451623543627 veces les encontré sentido. Detenerse y mirar atrás es un buenísimo ejercicio para auto conocerse y aclarar algunas cosas. Por mi parte, empecé a escribir esta huevada en un momento de aburrimiento extremo y terminó siendo publicada aquí…

Como sea, con respecto al sol después de la lluvia y el bien que procedió al mal… Hoy siento que todo mejora,  siento que encontré el equilibrio y estoy tremendamente feliz (:
Tengo una vida mas o menos equilibrada, mi viejo me apoya y gracias a eso ya no tengo que estar ocultando cosas todo el tiempo, tengo las mejores amigas de la vida y una polola maravillosa, que me tiene con el mamonismo a niveles insospechados y con una sensibilidad a flor de piel C:

Life is good, and I keep standing :D